A cuenta de un artículo que leí en el blog del Sr. Insustancial en el que mencionaba el último anuncio de la obra social de la Caixa le he estado dando varias vueltas (dos vueltas ya son varias) a la cabeza.

Me he dado cuenta de que, de un tiempo a esta parte, algunos bancos emplean la estrategia de soslayar la imagen del banco tradicionalmente asociada a los servicios que ofrece o intentar asociarla a otra cosa para captar nuevos clientes:.

La estrategia publicitaria que ha elegido la Caixa para venderse en la TV no es otra que hacer que a mí me hierva la sangre… digo… publicitar su “Obra Social” en lugar de sus servicios o productos financieros. Dentro de la última campaña publicitaria que ha encargado la Caixa hemos visto (de momento) dos anuncios, los dos con un fondo bastante duro, dos historias sobre dos personas con grandes dificultades en la vida que gracias a la Obra Social de la Caixa (¡benditos sean!) han conseguido salir adelante.

En el primero de ellos, en blanco y negro (que aporta mayor dramatismo), una niña de baja extracción social (vamos, pobre) cuenta directamente a cámara que por sus terribles circunstancias personales… espera, mejor sin circunloquios… la niña ha vivido en la pobreza y no había tenido la opción de ser una niña porque tenía que ayudar en casa y ocuparse de sus hermanos hasta que llegó la Caixa, perdón, su Obra Social y la ayudó a salir. Terrorífico.

En el segundo anuncio, muy reciente (se han vendido al color), nos presentan a un hombre de 31 años con inteligencia limitada que a pesar de la misma puede desempeñar un trabajo tan útil como cualquier otro y vivir perfectamente insertado en la sociedad. Todo esto, y así lo aprendemos, es gracias a la Caixa, perdón, su Obra Social.

A este paso me imagino que el próximo anuncio de la Caixa mostrará el descorazonador testimonio de un huerfanito que harto de los abusos sufridos en el orfanato escapó a Londres en busca de una vida mejor y acabó explotado a las órdenes de un judío codicioso que le obligaba a robar a los transeúntes hasta que llegó la Caixa y le sacó del atolladero.

Si bien la labor de la Obra Social de la Caixa es de agradecer (toda labor social lo es), la sobreexplotación de la misma como chantaje emocional, perdón, como publicidad para conseguir nuevos clientes que aporten el capital para que un banco haga con él lo que siempre ha hecho el banco con el dinero ajeno (ESPECULAR) no parece demasiado ético. Con este tipo de publicidad el cliente despistado podría dar en pensar que en lugar de en un banco está depositando su dinero en una ONG dedicada a ayudar a los necesitados, no obstante dudo mucho que la intención de los bancos sea la de distorsionar la imagen que se tiene de ellos hasta tal punto de hacernos sentir mal para convertirnos en clientes suyos. ¿O sí?

Carta de Zapatero

25/09/2009

Say 'cheese'!

Say 'cheese'!

Horas después de uno de mis comentarios en Twitter (aquí) ha llegado a mi bandeja de entrada un correo electrónico procedente de la Oficina del Presidente del Gobierno que transcribo a continuación:

Estimado señor:

Como gran admirador de usted y de su labor en Twitter, me entristece haber de transmitirle mi decepción ante sus palabras de esta mañana a cuenta de de la foto de familia de mi esposa y mis hijas con el matrimonio Obama tomada durante la recepción ofrecida en el Metropolitan Museum de Nueva York el pasado miércoles dieciséis de septiembre y que recientemente ha sido filtrada a los medios de comunicación.

La vestimenta de mis hijas no es de la incumbencia de nadie y sólo a ellas atañe, que es lo que siempre le digo a Sonsoles cada vez que me viene con la milonga de “No sé, Jose, no me gusta que vayan así… pregúntales tú si están en la droga que yo estoy muy preocupada y a ti siempre te hacen caso”. No se imagina usted lo que es volver a casa después de un día durísimo, entrar en el salón, encender la luz y encontrarse a Sonsoles con cara de palmera porque lleva toda la tarde reconcentrando el cabreo y esperándome en la oscuridad para empezar con: “Tus hijas esto” y “Tus hijas lo otro”. Yo no le voy a engañar, cuando la mayor empezó a escuchar grupos raros me preocupé bastante, porque sobre todo le gustan en inglés y de los que gritan mucho, ¿sabe?, y eso en casa nunca se ha escuchado. Ahora que, si yo me preocupé, a Sonsoles, que es una hooligan de la ópera, se le torció el morro en cuanto averiguó lo que escuchaba la niña, y con ésas que sigue, porque aún no lo ha asumido. Aunque luego fue peor, que la pequeña todo lo que hace la hermana lo copia; que si los grupos raros, que si la ropa toda negra, que si esas botrancas hasta en verano que no pueden ser sanas porque el pie no respira… ¡pues multiplicado por dos! Por no hablar de la señora de la limpieza que nos adecenta Moncloa, ésa sí que tiene a las niñas crucificadas porque, como es natural, las niñas salen al jardín a echar unas canastas (tampoco crea que muy a menudo) y se entran con las botas el barro necesario para hacer una pirámide de adobe grande. Luego ve y apacigua tú a la señora de la limpieza, que con lo de “¡Como usted no limpia!” me acaba todas las discusiones y no hay manera. Y ya no le cuento de los cumpleaños, que cualquiera les compra un regalo, nada les gusta. Eso sí, una cosa te digo, yo con la música no me arriesgo ya a regalarles, que un día les gusta Craddle of Filth pero al otro no, y así no hay quien acierte.

Lo peor es que todo esto se ha montado con el viaje a Nueva York que las niñas les hacía tanta ilusión. Tanto que su madre aprovechó para hacerles chantaje, o se iban con ella de compras a ver si se hacían con alguna cosa medio mona para el viaje o no se venían a Nueva York con nosotros. Las niñas, al principio muy mohínas dijeron que sí, qué iban a decir las criaturas con la ilusión que tenían de venirse a Nueva York, y se fueron con su madre. Aquí hago un inciso para que veas como tengo el panorama en casa, y es que mi señora y las nenas no volvieron hasta las mil porque se pasaron la tarde de compras, pues bien, ¡allí nadie me hizo cena! Como la señora de la limpieza me la tiene jurada porque no meto a las niñas en vereda intenta matarme de hambre, así que unos huevos fritos tuve que hacerme yo solo.

Lo dicho, a Nueva York que nos fuimos con las niñas colgando. Total, que llega el día de la recepción en el Metropolitan, nos ponemos todos bien guapos y las niñas que no aparecen. Sonsoles que se empieza a poner tensa y las niñas sin aparecer. Al final, con cinco minutos por detrás de lo previsto, aparecen las niñas vestidas de lo de siempre (de aquelarre, dijo Sonsoles amargamente, que me acuerdo porque me hizo gracia). Sonsoles bramando y preguntándoles a gritos que qué habían hecho con los vestiditos tan monos que se habían feriado, yo intentando poner paz y las niñas sin cambiar el gesto mirando a su madre como si acabase de aterrizar proveniente de Marte aunque sin mucho interés. Al final Alba va y dice que pasaban de los vestiditos, que eran muy moñas y que se los han dejado en casa a posta (Alba es la lista, ha salido a mí). La tragedia.

En el coche de ida hacia el Metropolitan Sonsoles no las quería ni mirar, menos mal que fue bajar del coche y puso la sonrisa ésa que tiene ella que es como un salvapantallas. Los Obama al principio de presentarles a las niñas se asustaron, menos mal que el embajador estuvo listo y les coló que iban de traje típico regional. Luego yo me pasé la noche diciéndole a mi amigo  Baruk que las niñas iban de lagarterana y como él no ha estado en Lagartera pues se lo creyó. Si bien Sonsoles sostiene que Baruk no habla español y no me entendió nada pero que sonreía mucho porque él es así que le gusta mucho quedar bien.

Las niñas se lo pasaron bien, Nueva York les gustó mucho y, qué quieres que te diga, para mí eso es lo que importa y no si van vestidas de oficiales del ejército de los no-muertos.

Le envío un afectuoso saludo

José Luis Rodríguez Zapatero

Presidente del Gobierno de España

He visto Física o Química unas cuantas veces y la conclusión que saco (al margen de lo malos que son los actores, lo ridículo de las tramas, la poca naturalidad de los diálogos y lo salchichero de la producción) es que nadie puede equivocarse tanto de planteamiento a la hora de poner en marcha una serie de adolescentes.

Situaciones que todo adolescente ha vivido

Chata, ¿cruzas o qué? ¡Que es pa' hoy, coño!

Lo que se conoce en matemáticas como condiciones de contorno (aquello que acota el problema y lo limita) de cualquier serie de adolescentes son:

1. Los actores: Es lógico y comprensible que los actores jóvenes sean, generalmente, muy malos actores. Algunos de ellos, con el tiempo, evolucionarán en buenos actores, pero es lógico que cuando empiecen no lo sean.

Los buenos actores ponemos morritos para que se note que una batalla se libra en nuestro interior

Los buenos actores ponemos morritos para que se note que una batalla se libra en nuestro interior

2. El público objetivo: Los adolescentes. Por decirlo de alguna forma, el adolescente es un público que no ve inconveniente a que las tramas se desarrollen de una forma más esotérica de lo normal o que se dejen cabos sueltos o que el comportamiento de los personajes no sea coherente con las leyes de la naturaleza. En consecuencia, no es difícil contentarlos a nivel argumental.

"¡Cabano, no me lavo los dientes por tiiii!"

"¡Cabano, no me lavo los dientes por tiiii!"

Empleando lo anterior como premisas a mí lo que me queda claro es que una serie de adolescentes debería basarse en el binomio “amor y lujo”, que siempre ha sido binomio ganador. Por si lo anterior no fuera suficiente, el “amor y lujo” es tremendamente sencillo de llevar a cabo y funciona siempre y bajo cualquier circunstancia. Además, es la combinación perfecta cuando las carencias de una producción son sus actores y su trama, por eso no recomiendo recurrir a variaciones como “amor y miseria” o “asco y lujo”, ya que es complicado que éstas triunfen sin buenos actores y sin una buena historia.

Los que aplican el modelo "amor y lujo" se están llenando los bolsillos

Los que aplican el modelo "amor y lujo" se están llenando los bolsillos

El recurso “amor y lujo” tiene una serie de normas o características que Física o Química quebranta en cada episodio demostrando cuan alejada está,  no sólo del modelo “amor y lujo”, también del “amor y miseria”  y del “asco y lujo”. Física o Química pertenece sin duda al género “asco y miseria”. Vamos con las reglas que definen “el amor y lujo”:

1. Todo el mundo es guapo. O por lo menos atractivo. En Física o Química hay actores y actrices agraciados, es verdad, pero la gran mayoría de ellos son de exposición permanente del Museo de los Horrores. Vale, me estoy pasando, pero si como regla general nadie puede permitirse ser feo y mal actor, particularizando para series de adolescentes no se puede consentir que un actor o una actriz que interpreta  a uno de los adolescentes, no sea indiscutiblemente atractivo o atractiva y que además no sepa actuar. O feo con talento, o estuche puramente decorativo.

"Es un papel muy complicado, me toca hacer de guapa"

"Es un papel muy complicado, me toca hacer de guapa"

2. Los personajes se mueven en un mundo visualmente agradable. No hace falta optar por el lujo asiático cuando se fabrica “amor y lujo” pero conviene cuidar el aspecto formal, porque he visto Fallas con más glamour que los decorados de Física o Química y ni siquiera pertenecían a Sección Especial. En cuanto al vestuario, no se puede vestir a los personajes con los restos de la sección de oportunidades de Almacenes Martín, ni vestirlos de Mayoral a ver si hacen amigos. Tampoco vale lo que se lleve esta temporada en Zara o equivalentes del grupo Inditex. No. En una serie con una complejidad argumental nula y con malos actores el vestuario va a decir más de un personaje que sus propios balbuceos de primerizo, hay que cuidarlo, hay que crearle una imagen y una actitud, y lo más importante, mantenerlas.

3. Las tramas deben ser ligeras. Cada uno de los capítulos de Física o Química incluye siempre tal cantidad de afán de trascendencia, estudio sociológico de la juventud española y moralina soterrada que dan ganas de arrancarse los dedos a mordiscos. Y lo que es peor, cuando en Física o Química se proponen “concienciar” sobre “los problemas de nuestra sociedad” se consiguen unas tramas que con suerte llegan a la categoría de “pegote”. Para que quede claro, desde que el Mar Muerto sólo estaba Enfermo llevan colándonos una problemática de extrarradio insufrible y perfectamente tabulada que se resume en:

–          Un alumno nuevo llega al colegio/instituto y, ¡es de otra raza! ¡Oh, fatalidad! Algunos de los alumnos le harán la vida imposible porque son unos racistas, otros le ayudarán y nos harán descubrir que tiene un gran número de cualidades. Este personaje acaba desarrollando una historia de amor con otro de los personajes que también es muy bueno y con muchas cualidades, para que así nadie piense que la causa de ser tan bueno es pertenecer a una raza minoritaria, que la gente que ve estas cosas suele ser muy literal y no conviene confundirla. Al final todos aprenden a quererlo sin importarle el color de su piel.

–          Un alumno nuevo llega al colegio/instituto, ¡y pertenece a otra cultura! Bla, bla, bla… lo mismo que lo anterior pero con ropa divertida.

–          Un alumno descubre su homosexualidad. ¡Qué suspense! ¡Cuánto sufre! Al final vencerá sus miedos, se aceptará a sí mismo y acabará por ser aceptado por todos. Eso sí, no se va a librar de que se las hagan pasar putas un par de capítulos como mínimo, que las reglas son las reglas y no las hemos inventado nosotros, señora.

–          Gente pobre que no llega a fin de mes. Este tipo de tramas tan graves, tan angustiosas y tan molestas pretenden ser una especie de homenaje al Naturalismo literario de principios del siglo XX que acaban resultando en un nosequé apestoso e inexplicable que entorpece la acción de un producto que, en teoría, ha sido creado para el consumo adolescente. Es como si en La sirenita al padre de la sirenita, que es rey, le empezasen a llegar avisos de que no ha pagado la hipoteca y le fuesen a embargar el palacio. No interesa.

–          Sectas/Grupos Ultras. Uno de los alumnos pese a ser popular y contar con multitud de amigos que le aprecian cae en las redes de un grupo de este tipo que le influirá hasta tal punto de modificar su conducta y enfrentarlo a sus amigos que son los que le quieren de verdad. La libertad de elección de los personajes se la pasan por la piedra, quedando como conclusión que uno tiene que fiarse siempre de sus amigos en lugar de de su propio criterio.

–          Los adultos, sus sentimientos, su corazoncito y su todo. Es un error que las tramas de los personajes adultos tengan igual o más importancia (con importancia me refiero a tiempo dedicado a ellas en cada episodio) que las de los adolescentes. En realidad no le interesan a nadie y deberían ser secundarias y tener pocos personajes.

Me están desaprovechando, pero todos tenemos que comer

Me están desaprovechando, pero todos tenemos que comer

–          La alumna embarazada. Desde que preñaron a una en Degrassi nos hemos tenido que comer con patatas a una joven madre soltera en todas las series adolescentes que se han rodado. Es que no falla, parece la maldición de la gitana.

–          Enfermedades de transmisión sexual. Este tema concretamente lo tratan siempre de una manera tan sórdida y grotesca que un día van a matar a Fernando Arrabal de envida.

–          Mi primera vez. Basta ya del abuso de este recurso, por favor, que nos las hemos visto de todos los colores ya.

Recapitulando, señores guionistas de Física o Química, su serie no cumple una función de servicio público y dudo mucho que consigan informar o educar a nadie, hagan por recordarlo y dedíquense al entretenimiento puro y duro, por favor, dejen sus intentos por moralizar, incluyan algo de humor en su serie (del premeditado) y plantéense que hace más por concienciar a la sociedad incluir con naturalidad personajes no estereotipados de otras razas, homosexuales, de otras culturas, etc que desarrollan una vida normal y cuya presencia no sorprende o choca a ninguno de los otros personajes que convertirlos en el número principal de un circo de tres pistas. Y recuerden, mucho “amor y lujo”.

Duda

24/09/2009

¿Qué es lo que hace uno cuando compone una canción y alguien, poco después, sube un vídeo a YouTube de sí mismo tocando esa misma canción acompañado de una única guitarra y con mala calidad de sonido pero que resulta ser superior a la original?

Espero que Jaime T se tome esta versión como un cumplido, pues probablemente era ésa la intención.

¡Formidable!

22/09/2009

Hace un año, cuando vivía en Suecia, me enteré de que había una forma de fabricar tu propio vino en casa. Consistía en comprar mosto de uva concentrado, añadirle agua y levaduras, y dejar que fermentase durante quince días. Sí, lo he dicho bien, la palabra es “fabricar”. El resultado era un vino que, de beberlo, habría condenado a Don Simón a una cirrosis mortal. Por si esto no fuera suficiente, siempre le añadíamos un kilo de azúcar al principio de la fermentación para así aumentar la graduación alcohólica, ¡sí, señor! A este vino le llamábamos “fighter wine” o Castillo/Castigo de Estocolmo y no era malo, era peor. Pero era barato. Era tan malo que nunca nos atrevimos a beberlo solo, únicamente lo utilizábamos para hacer sangría que llevábamos a las fiestas de estudiantes. Podríamos haber vendido la sangría (los suecos no entendían que no lo hiciéramos), pero preferíamos regalarla y llevarnos bien con el Ministerio de Sanidad sueco por lo que pudiera pasar. Pues bien, en una de estas fiestas animamos amablemente a una estudiante francesa a que probase un vaso de nuestra “fighter sangría”, como habíamos hecho con todo el mundo. La chica antes de contestar nos miró de arriba abajo. Luego de abajo a arriba. Arrugó la nariz, frunció el ceño y torció la boca. Sólo después de hacer todo esto contestó. En España no tenéis una cultura del vino como en Francia, nos dijo antes de volvernos la espalda a nosotros y a lo que éramos perfectamente conscientes de que era una mala sangría elaborada con un vino espantoso.

Todo esto viene a cuenta de que un gran número de los franceses que he conocido tiene un “trato difícil” (por decir algo suave). Yo, que tengo un trato aun más difícil, suelo preguntarles después de actuaciones como la anterior si chovinista es una palabra que viene del francés porque nunca estoy seguro del todo.

Como consecuencia de esta encantadora idiosincrasia que caracteriza a gran número de franceses, la mejor forma de ganárselos es con sus propias armas. Y la mejor para ello es El pequeño Nicolás. Todos los franceses han leído alguna historia de El pequeño Nicolás y a todos les encantan. La primera razón es, obviamente, porque Nicolás es francés, la segunda porque sus historias suceden en Francia, la tercera porque está escrito e ilustrado por franceses y la cuarta (la primera para los humanos de segunda, es decir, el resto) es porque El pequeño Nicolás es simplemente genial, perdón, formidable.

El pequeño Nicolás

El pequeño Nicolás

Las historias del pequeño Nicolás fueron escritas por René Goscinny (grandísimo creador de Asterix e Iznogud) e ilustradas por Jean-Jacques Sempé y se recopilan en una serie de libros. Nicolás es un niño en torno a los ocho o nueve años (creo que nunca se llega a especificar su edad) que tiene un montón de amigos en el colegio, una capacidad innata para meterse en líos y un premio “a la elocuencia”  del todo inexplicable, porque cuando le toca dar explicaciones de sus trastadas a sus padres éstos nunca consiguen entender que él es una pobre víctima de las circunstancias y que no tiene culpa de nada.

Goscinny y Sempé publicaron las historias del pequeño Nicolás en varias revistas entre los años 1956 y 1964, más tarde se editarían reunidas en los libros El pequeño Nicolás (1960), Los recreos del pequeño Nicolás (1961), Las vacaciones del pequeño Nicolás (1962), Los amiguetes del pequeño Nicolás (1963) y Joaquín tiene problemas (1964).

En 2004, sin embargo, Anne Goscinny, hija de René Goscinny, descubrió entre los papeles de su padre una serie de historias inéditas del pequeño Nicolás ya ilustradas por Sempé que por motivos desconocidos nunca se llegaron a publicar, ¡nada menos que ochenta! En Francia las publicaron en dos volúmenes en 2004 y 2006 respectivamente. La editorial Alfaguara, que ya tradujo y publicó las anteriores  recopilaciones del pequeño Nicolás, ha sido la encargada de publicar en España las historias inéditas del pequeño Nicolás. No obstante, en lugar de hacerlo en dos volúmenes como en Francia lo ha hecho en cuatro, ¿para qué dos tomos cuando se puede sacar el doble de dinero a los lectores haciéndolo en cuatro? Si los franceses son unos chovinistas, España está llena de listos (por decir algo suave).

Nicolás y sus compañeros en clase

Nicolás y sus compañeros en clase

Hace sólo dos semanas que me enteré de que existían las historias inéditas del pequeño Nicolás. Inmediatamente me hice con los cuatro libros y he de decir que son tan buenas como las que ya había leído. Si se les hubiese de achacar un “pero” éste sería el cambio de traductor. Miguel Azaola hubo de sustituir como traductor a Esther Benítez que tradujo de forma inigualable las primeras recopilaciones de Nicolás (además de a Pavese o Calvino), pero que desgraciadamente murió en 2001. En mi opinión, sólo Esther Benítez consiguió capturar perfectamente esa sencillez para narrar de Goscinny tan lograda en las aventuras de Nicolás y que en cada historia hace desembocar irremediablemente en la carcajada (aún me río si recuerdo las de “Chocho” y “Pulgarcito”). Aunque la traducción de Azaola es muy buena, no ha tenido en cuenta que los que leímos mil veces las historias anteriores no estamos demasiado contentos con que a Agnan se le cambie el nombre por Aniano, que a Nicolás se le pida que sea “formal” en lugar de “razonable”, que las cosas buenas ahora son “estupendas” en lugar de “formidables”  y que haya fastidiado el chiste de “el Caldo” que es un elemento recurrente en toda la serie.

Mejor esto último lo explico. Los que leísteis las historias anteriores de Nicolás recordaréis que “el Caldo” es el vigilante del patio durante los recreos en el colegio de Nicolás. Cuando Nicolás y sus amigos arman escándalo o se portan mal el Caldo les dice siempre “¡Mírenme bien a los ojos!” y acaba repartiendo castigos como conjugar en todos los tiempos de indicativo y subjuntivo verbos relacionados con la travesura, por ejemplo: “No debo ser grosero con un camarada que está encargado de vigilarme y que quiere mandarme hacer problemas de aritmética”. En la traducción de Esther Benítez, cuando Nicolás explica por qué le llaman “el Caldo” es “porque dice todo el tiempo: Miradme a los ojos, y en el caldo hay ojos. Yo tampoco lo entendí en seguida, pero los mayores me lo explicaron” y entonces el lector recuerda con cariño que en sus años de escuela los motes para los profesores se heredaban de generación en generación,  y que a la mayoría de ellos nadie les encontraba sentido o recordaba su origen y que, por lo tanto,  lo mismo ocurría con “el Caldo”. En realidad la explicación del mote de “el Caldo” es intraducible al castellano (en francés yeux es ojos pero también es el nombre que se le da a la grasa que no se mezcla con el agua y forma pequeños círculos en la superficie del caldo, de ahí que en el caldo haya “ojos”) y Esther Benítez aprovechó para crear su propio chiste en lugar de traducir literalmente como hace Azaola que traduce como: “en el caldo siempre hay ojos de grasa”. Pero podría ser peor, en catalán traducen el nombre de Le Bouillon (El Caldo en castellano) como Ullsdetita (literalmente Ojosdegallina).

Joaquín, amiguete de Nicolás, vigila que el Caldo no les pille desprevenidos

Joaquín, amiguete de Nicolás, vigila que el Caldo no les pille desprevenidos

Lo cierto es que es una gran noticia que se hayan publicado estas historias que, sea uno francés o no, nos acercan a todos a la patria común que es la infancia ya que como dice Anne Goscinny “El aroma de la tiza en Buenos Aires es el mismo que en Burdeos”. Qué digo gran noticia, ¡es formidable!

Escribiendo esto me he enterado de que en Francia se estrenará una película basada en El pequeño Nicolás el 30 de septiembre; con lo delicados que se vuelven los recuerdos que uno guarda de su infancia y lo fácil que resulta quebrarlos no sé si alegrarme o echarme a temblar

42-16567517

Pamplinero: ¡Ey! ¿Qué es eso que estás haciendo?

Clara: Punto. Una bufanda.

Pamplinero: Jajajajaja, así que ahora tu nuevo hobby es hacer punto, ¡como las abuelas!

Clara: No. Lo hago porque hacer punto estimula el córtex frontal. Estimular mi córtex frontal es mi nuevo hobby.

Pamplinero: Me gustabas más cuando eras una abuela.

Extraído de La mujer y cómo prevenirla por Pamplinero

Il Cavallino Rampante posa coqueto para nuestro fotógrafo

Il Cavallino Rampante posa coqueto para nuestro fotógrafo

A tenor de los últimos acontecimientos y de la sucesión de señales propicias puede decirse, esta vez sí, que Fernando Alonso está más cerca de entrar en Ferrari que nunca.  El piloto lo quiere, la escudería italiana también y el apoyo financiero a la operación ya se ha sellado, apenas falta la firma para que se haga efectivo el acuerdo.

Pamplinero (Ingeniero Justiciero), su blog de cabecera (en el sentido médico), se honra en ofrecerles una entrevista en exclusiva con un importante miembro de Ferrari  cuya mediación ha sido decisiva para hilvanar y rematar los detalles de la próxima incorporación del Sr. Alonso. Nuestro “inside man”, como dirían los americanos y los  periodistas españoles analfabetos que se pirran por los términos en inglés (esto es, todos), no es otro que “il cavallino rampante”.

A continuación transcribimos la entrevista en su totalidad.

Hemos quedado con il cavallino en un discreto hotel a las afueras de Turín para preservar la discreción de nuestro encuentro y porque tiene establos. Al entrar en uno de los salones del hotel, reservado por la gerencia expresamente para la entrevista, lo primero que divisamos en un rincón es a il cavallino hocicando tranquilamente en una papelera mientras tararea distraído Baixant de la Font del gat.

PAMPLINERO (INGENIERO JUSTICIERO): Buenas tardes, es un placer conocer a tan insigne figura del mundo del automovilismo.

IL CAVALLINO: El placer es mío, caballero, ¿empezamos?

P(IJ): Por supuesto. ¿No desea usted sentarse?

IC: Descuide, estoy bien caracoleando. Cuando quiera.

P(IJ): … bien, antes de empezar la entrevista en sí nos gustaría saber si desea usted transmitir un mensaje o dirigirse a los aficionados al automovilismo. Como ya debe de saber tiene usted muchos admiradores.

IC: Me hago cargo (sonríe). A los aficionados al automovilismo les digo que voten carlista.

P(IJ): ¿Vota usted carlista?

IC: Siempre que puedo.

P(IJ): Ya…

IC: ¡Ah! Se me olvidaba, y que se cepillen los dientes. ¡Cepillaos los dientes, chicos!

P(IJ): Sí, ya, claro… pasemos al asunto que más interesa a nuestros lectores. En los últimos meses se han sucedido una serie de hechos que llevan a pensar a cualquiera que, por fin, tras años de especulación, desencuentros y malentendidos Fernando Alonso…

IC: ¿Quién?

P(IJ): … decía que por fin parece que Alonso…

IC: No conozco a ningún Alfonso.

P(IJ): Alfonso no, Alonso. Fernando Alonso.

IC: Tampoco.

P(IJ): ¿No sabe usted quién es Fernando Alonso?

IC: No.

P(IJ): …

IC: ¿Ha ganado dos veces el mundial de Fórmula 1, no tiene cuello y está casado con una que hace ruiditos con la boca?

P(IJ): ¡Sí! ¡Ese mismo!

IC: Ahora sí que estoy perdido. Le estaba tomando el pelo, ¿de verdad hay alguien así? Tiene usted que presentarnos.

P(IJ): Sí…

IC: Asombroso.

P(IJ): …

IC: ¿Tiene usted preguntas sobre cosas que yo pueda saber?

P(IJ): …

IC: *ejem*

P(IJ): ¿Cuál es su comida favorita?

IC: No tiene usted más preguntas preparadas, ¿verdad?

P(IG): Yo pensaba que usted…

IC: Ya veo que no.

P(IJ): Sí, tengo muchas más… eh… ¿y la menos favorita?

IC: …

P(IJ): ¡OIGA! ¿¡DÓNDE VA!?

————————————————

Humildemente dedicado a este señor