Abuso de poder

19/09/2009

¡Oiga, señora, no me toque el culo!

¡Oiga, señora, no me toque el culo!

Tan típico del caracter sexualmente enfermizo de los Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.

¿Y qué dicen los medios españoles? Amordazados por la censura.